Archivo para la categoría "Maquinaciones insidiosas"
Sobre pianistas y demás hierbas…
Después de muchas semanas sin escribir en el blog, por no tener apenas tiempo, hoy me dispongo a escribir éste artículo sobre pianistas, compositores e intérpretes.
No pretendo hacer un artículo tan genial como los de mi compañero Tetrasquel, solo dar mi opinión sobre ciertas composiciones que he escuchado últimamente, que no por primera vez.
En primer lugar, quiero rajar hablar sobre Richard Clayderman, pianista francés muy reconocido (y escuchado) generalmente entre gente que no tiene ni puta idea de música. Para definir la obra de Clayderman podemos utilizar el término “música de ascensor”, porque no existe un término mas exacto.
A éste pianista se le ocurrió la brillante idea (entre otras cosas) de hacer “versiones” de obras maravillosas de Chopin, Debussy etc., orquestándolas de una manera cutre y muy hortera. Para mas información, véase su album “En su piano sin control. Grandes éxitos”, y no, no es un chiste. El álbum se llama así.
Para demostrar ésto, os dejo su interpretación de la Sonata para piano número 14 (También llamada Quasi una fantasia, Op.27, Nº2, y mal llamada Claro de Luna), de LV Beethoven. Obra que todo el mundo conoce.
ADVERTENCIA: Es de muy mal gusto. SigoPensando no se hace responsable de los efectos derivados de la escucha prolongada de la siguiente interpretación. Si la quiere escuchar, es bajo su responsabilidad.
Ahora la gran pregunta: ¿Cómo es posible que éste hombre vendiese mas de 70 millones de discos?, yo aun no lo entiendo. ¿Por qué la necesidad de orquestar una obra de tal calibre?, ¿Está mejor orquestada?, en fin…
Por si no fuera poco, ha estropeado la obra mas conocida de la Suite Bergamasque de Debussy (ésto es imperdonable). Yo no me atrevo a buscarlo en YouTube, pero os dejo para los mas valientes un link a Spotify para que se os pongan los pelos de punta. Pulsar aquí.
Para compensar el mal trago que habrá pasado el lector tras la escucha de ésta abominable y horrísona interpretación, dejo La Interpretación de Wilhelm Kempff, que es de lo mejor que he escuchado:
La siguiente persona de la quería hablar es de Maksim, un pianista realmente interesante, porque al contrario que Clayderman, sabe interpretar a la perfección obras como la Hungarian Rhapsody nº2 de Liszt, pero también hace barbaridades como orquestar el Revolutionary Etude de Chopin de la peor forma posible.
Veamos un ejemplo de la fantástica -y difícil- interpretación de la obra de Franz Liszt:
Fantástica, ¿verdad?. Además de interpretar genial la obra, Maksim está muy cachondo. Pero mucho mucho.
Ahora veamos, de la mano del mismo artista, la interpretación de Revolutionary Etude, de Chopin. Vayan preparando los oidos:
Sin comentarios…
En breves haré otro artículo recomendando alguna obra de música clásica, pero tranquilos, no habrá sobresaltos.
Un abrazo a todos.
Death Note… y la gente del “cosplay”
Son las 4:35h de la madrugada, no puedo dormir y no se me ocurre otra cosa que escribir ésta entrada por un pequeño enfado que tengo “con alguna gente”.
Hará cosa de tres semanas empecé a ver la serie de anime Death Note. Muy bien, me lo pasé genial, hoy vi 6 capítulos de golpe y todo muy chachi piruli, pero llega un momento donde te das cuenta de la repercusión que tuvo la serie (y el cómic) en otras personas y sacas tu propia conclusión: la gente está enferma.
¿Sabeis lo que es el cosplay?… por si no lo sabeis, os lo explico (que Frasier me ha quedado ésto): No es ni nada mas ni nada menos que disfrazarse de un personaje de novela, anime, manga, película…
Pues bien, ahora comprendereis mi enfado. Veamos un “poster” con los dos personajes principales:

Tal vez si no habeis visto algún capítulo de la citada serie no os cause impresión, pero… veamos ahora la gente haciendo un intento de “cosplay”:

¡Pero que aberración, colegas!
Veamos ahora al otro personaje, Light Yagami (éste si que es de juzgado de guardia. Si no veis la fotografía, desactivad por unos instantes el antivirus):

¿Pero… qué le habrá pasado a éste chico?, ¿cómo alguien puede tener esa cara de depravado sexual, esa cara de enfermo…?
Ahora comparemos los dos imitadores con los originales, ¿no dan mucha pena?. A mi por lo menos me parece que de hacer las cosas, hacerlas bien. En fin… para que veais el grado de frikismo al que se puede llegar en éste contubernio judeo-masónico-marxista, podeis pulsar aquí… y vereis mas material gráfico… os vais a quedar ciegos.
Pero no todo es malo, hay algunos imitadores que valen la pena, como éstos:

En fin, queridos amigos, como podreis observar ésta es la entrada mas larga (que no extensa) que he hecho… es como cuando íbamos en ESO que le presentábamos a los profesores los trabajos con doble espaciado y a letra tamaño 14 y nos quedábamos tan rufos.
Por cierto, aquí teneis un momento de la serie que hace un paralelismo con la biblia, como TODA LA SERIE.
Aunque en éste caso la escena da para muchas mas interpretaciones. Juzgad vosotros mismos:
¿Nos tomamos unas aguas?

El otro día un amigo me regaló una botella de agua, pero no de “agua” cualquiera, sino de un agua de éstas que hoy en día están tan de moda. Esas botellitas de agua de diseño extravagante que cuestan un ojo de la cara, para entendernos.
De hecho, han surgido personas especializadas en catar dichas “aguas”. Manda carallo…
Me imagino en un restaurante: “Buenos días caballero, hoy recomendamos el agua Bling H2O reserva del 85, a 100 euros la botella de medio litro, ¿le apetece?”… A lo que yo respondería lo mismo que Camilo José Cela hablando de su famoso “litro y medio de agua”.
El agua era de la marca “TAU Spring Water Sparkling”, obtenida del interior de un volcán a 250m de profundidad.
Al principio, cuando metí la botellita en cuestión en la nevera (aunque éstas aguas se deben meter -por un especialista- en un refrigerador especialmente adaptado), estaba deseando probarla. Pensaba que cuando la probara iba a entrar en trance, o que iba a tener una experiencia religiosa. Pues no. Me ha defraudado.
Mucha mariconada, mucho glamour, pero a mi no me gusta el agua con gas. Me parece vomitiva. Y ésta también. De hecho solamente le dí un sorbo y no tomé mas. Sabía fatal. Acto seguido, regué mi planta favorita con lo que sobraba.
Que agusto me he quedado.
Lola: Nuestra interpretación
El misterioso, extraño y peculiar caso de la mujer que parió un tanque:
Llamar a las cosas por su nombre (Psicólogos)
A través de los tecnicismos podemos suavizar la cruda realidad, o aprovecharnos de ella. He aquí un claro ejemplo: